La gestión de servicios de TI (ITSM) es una disciplina integral centrada en el diseño, la prestación, el soporte, la mejora y la gobernanza de los servicios de TI. Abarca todo el ciclo de vida de un servicio y garantiza que TI contribuya eficazmente a los objetivos empresariales. Los marcos de ITSM, como ITIL, proporcionan buenas prácticas para gestionar las operaciones de TI mediante procesos bien definidos, como la gestión de incidentes, la gestión de cambios, la gestión de problemas y la gestión de niveles de servicio. El dominio pone el énfasis en la creación de valor para el cliente y en la mejora continua de los servicios y las operaciones de TI.
Este dominio abarca los principios generales, los marcos y los procesos para gestionar los servicios de TI durante todo su ciclo de vida. Incluye, entre otros aspectos, la estrategia de servicios, el diseño de servicios, la transición de servicios, la operación de servicios y la mejora continua de los servicios. Entre las áreas clave de ITSM se encuentran la gestión de incidentes, la gestión de problemas, la gestión de cambios, la gestión de la configuración, la gestión de niveles de servicio y la gestión de activos de TI. Es más amplio que las prácticas individuales de ITIL o las operaciones específicas de un centro de servicios, ya que se centra en la gestión integrada de los servicios de TI para generar valor empresarial.