Lean Six Sigma es un enfoque y una metodología disciplinados y basados en datos, orientados a eliminar defectos y minimizar la variación en cualquier proceso. Integra los principios Lean, centrados en identificar y eliminar desperdicios, con las metodologías Six Sigma, que se enfocan en reducir la variación de los procesos y mejorar la calidad. Este enfoque dual busca aumentar la eficiencia, la eficacia y la satisfacción del cliente mediante la simplificación de las operaciones y la obtención de resultados coherentes. Se aplica ampliamente en la fabricación, los sectores servicios, la atención sanitaria y las tecnologías de la información para optimizar el rendimiento y mejorar los resultados empresariales.
Este dominio abarca los principios, las metodologías y las herramientas utilizados en proyectos Lean Six Sigma, incluidos los marcos DMAIC (Definir, Medir, Analizar, Mejorar, Controlar) y DMADV (Definir, Medir, Analizar, Diseñar, Verificar). Incluye el control estadístico de procesos, el análisis de causas raíz, la reducción de defectos y la eliminación de desperdicios. Se diferencia de la gestión general de proyectos porque se centra específicamente en la optimización de procesos y la mejora de la calidad. Aunque puede aplicarse en distintos sectores, el dominio en sí es la metodología, no el contexto sectorial.